LÍNEAS ESTRATÉGICAS

Apicultura comunitaria

Las abejas cumplen una función esencial en los ecosistemas y en los sistemas agrícolas: al transportar polen entre las flores favorecen la reproducción de las plantas, la regeneración de la vegetación y la producción de alimentos. Por eso, su disminución no es solo un problema para la biodiversidad; también representa un riesgo para los sistemas productivos rurales.

En Nariño y el Valle del Cauca, Impulso Verde trabaja desde esta perspectiva: fortalecer las poblaciones de polinizadores mientras genera alternativas económicas para las comunidades rurales.

Una apicultura que conecta conservación y economía rural.

Desde 2019, Impulso Verde desarrolla procesos de apicultura comunitaria en Nariño, junto a organizaciones campesinas e indígenas. La iniciativa ha evolucionado desde la formación y establecimiento de apiarios hasta el fortalecimiento de capacidades productivas y la generación de ingresos a partir de productos como miel y polen.

Actualmente, la red cuenta con 5 asociaciones activas, 9 apiarios comunitarios y 61 colmenas. Entre 2021 y 2026 ha producido más de 2 toneladas de miel y 40,9 kg de polen.

Pero el valor del modelo va más allá de estos productos. Los apiarios se desarrollan en paisajes donde la conservación de la vegetación y la diversidad floral es fundamental para sostener a las abejas y, al mismo tiempo, fortalecer los servicios de polinización que benefician a otros cultivos.

En el Valle del Cauca: recuperar hábitat para los polinizadores

En el Valle del Cauca, la estrategia se articula especialmente con los procesos de agroecología y restauración en los Farallones de Cali. Impulso Verde acompaña a productores en la reducción del uso de pesticidas y en la adopción de bioinsumos que permiten recuperar las condiciones necesarias para la presencia de polinizadores.

En 2023, por ejemplo, 12 mujeres de tres veredas del Parque Nacional Natural Farallones de Cali fueron capacitadas en manejo de apiarios y técnicas de apicultura, y se instalaron 12 colmenas como parte de este proceso.

Esta experiencia demuestra una de las apuestas de Impulso Verde: la conservación de los polinizadores comienza también en las fincas, mediante prácticas agrícolas que reduzcan las amenazas sobre las abejas y recuperen la diversidad vegetal.

Más que producir miel.

La apicultura comunitaria permite diversificar los ingresos de las familias rurales, pero su valor estratégico está en que crea un vínculo directo entre economía rural, agricultura y conservación.
Por eso, Impulso Verde trabaja en capacitación, manejo de apiarios, conservación de hábitats y articulación con sistemas agroecológicos. La experiencia de la Fundación también ha permitido llevar este conocimiento a espacios internacionales de intercambio sobre apicultura y polinización sostenible.
Aumentar la presencia de polinizadores significa fortalecer los ecosistemas que sostienen la agricultura y las economías rurales.

Abejas, biodiversidad y comunidades: una misma estrategia de conservación.